miércoles
Ojalá sufriera todo ese dolor que te infiero.
Poder
desmenuzar
cada
palabra
que
te
dije
en
su
momento
y sentir un hachazo en la sien.
Notar el batir de alas de la mariposa
generadora de huracanes como respuesta
a mis insolencias.
Pasarlo mal, fatal
-pues no padezco ni enfermo-
no siento empatía y me gusta la congelación.
Puedo saltar de piedra en piedra
y herir a los que llevan armadura
mientras huyen dudosos.
Pero el día, el puto día en el que te encuentre.
A ti
cruel, cual castigo kármico
lloraré, enrabiaré,
arderá la sangre
y sentiré la vida en su más puro estado.
Porque no fui tuya en ningún momento
y ya no serás mío.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario